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Y sin embargo, nunca he encontrado lo que escribo en lo que amo.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Perdidos.

-Levántate. ¿Me oyes? Levántate he dicho. Corre y mírate al espejo más cercano que tengas. ¿Qué ves? Ves miedo. Ves angustia y ves horror. El espejo te obliga a bajar la cabeza, y como apesadumbrada, haces lo que él te dice. Ves rabia. Ves odio. Acostumbras a mirar las cicatrices de tu piel como si fueran méritos, trofeos que en algún momento algo valieron. Ahora ya no valen nada. Y sientes pena, de tu brazo, de ti, del espejo incluso, sientes pena y lástima por el mundo en sí, por todo y por nada al mismo tiempo. Malditos espejos. Es cruel mirarlos y no mirarlos también. ¿Te gusta lo que ves? No, ¿verdad? ¿Crees que a alguien en su sano juicio le gustaría? Te equivocas si piensas que sí. Pero ay de la gente cuando se mira en frente de esos espejos trucados, como modelando su figura; se ven guapos, altos, delgados. Esa es la imagen que ellos quieren de sí mismos y no la de el espejo de su realidad, que al final y al cabo distorsiona su ilusión. Y quieres escapar, quieres buscar entre cientos de modelos tan solo un maldito espejo que sea el que refleja la ilusión de la realidad, de tú realidad, la que andas buscando desde que la arena empezó a caer por el fino tubo de vidrio del reloj. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque estoy pasando por lo mismo también, y lo entiendo, te entiendo, es comprensible, perfectamente comprensible y predecible. Así que si de tu boca ahora quiere salir una respuesta, la escucharé tan atentamente como mis oídos me permitan escuchar. Y si tu cabeza piensa algo, pensaré en lo mismo yo también, dentro de lo que cabe no somos tan distintos el uno del otro, lo entiendes, ¿no?

-... creo que te sigo un poco al menos. Déjame ver si te entendido, ¿insinúas como que nos parecemos? ¿dices que te gusto?

-Más aún.

-¿Me quieres?

-Exacto.

-¿Entonces, qué quieres que diga?

-Nada, no hay nada que diga más de ti que el silencio.

-Me he perdido.

-He ahí lo que te intentaba decir antes.

-¿Cómo?

-Yo también lo estoy.

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